Objetivo: garantizar la comercialización de plazas el próximo verano y no depender de grandes operadores

El pinchazo de la turoperación en el verano de 2020 (debido a las recomendaciones oficiales de no viajar, cuarentenas, cierres de fronteras, vuelos suspendidos, etc.) dejó muy poco margen de maniobra a los hoteles de destinos maduros de sol y playa, tradicionalmente muy dependientes de este canal de venta. En el caso de Lloret de mar, los hoteles de esta localidad catalana han puesto en marcha un plan B para garantizar la comercialización de sus plazas el próximo verano. Para ello, han comenzado a trabajar en un plan de transformación digital con el apoyo del Ayuntamiento.

«Cuando estalló la pandemia, Lloret de Mar fue el primer destino de España que desarrolló un plan integral de actuación para adaptarse. Fuimos pioneros a la hora de preparar el destino con medidas de seguridad coordinadas, la adaptación de nuestras playas y de los espacios públicos, y nuestros visitantes han valorado muy positivamente el esfuerzo», explica el alcalde la localidad, Jaume Dulsat

Sin embargo, el verano se fue complicando debido a la evolución del coronavirus en los diferentes países europeos, con contagios al alza.

«El contexto general y el cierre de fronteras redujo notablemente nuestro margen de maniobra, si bien esto nos permitió extraer lecciones que nos ayudarán a prepararnos para la próxima temporada», añade Dulsat.

Y es que según apunta Jordi Martí, vicepresidente de ACAVE, «las recomendaciones de cierre de fronteras tuvieron una consecuencia inmediata en el transporte de pasajeros, principalmente en el aéreo. Muchos particulares decididos a viajar no tuvieron más remedio que organizarse las vacaciones por su cuenta. Pero los turoperadores, a pesar de tener la firme voluntad de seguir viajando, no pudieron operar porque el transporte de grupos había desaparecido: aviones, autobuses, etc».

Cabe recordar que este destino cuenta con 120 establecimientos hoteleros (que suman cerca de 29.000 plazas) y que registró cinco millones de pernoctaciones el año pasado.

Una ventaja que tiene Lloret de Mar frente a otros destinos de sol y playa es su situación geográfica, a una hora en coche de la frontera con Francia.